La Policía Local de Errenteria, en colaboración con la Ertzaintza y los trabajadores del cementerio, identificó e investigó a un hombre por su presunta relación con los robos y daños ocasionados en 181 lápidas del cementerio antiguo de Zentolen. Los hechos afectaron a numerosas sepulturas y provocaron una gran preocupación entre las familias cuyos nichos fueron alterados.
La Policía Local de Errenteria esclarece los robos cometidos en 181 sepulturas del cementerio de Zentolen
La investigación se inició después de que los responsables del camposanto y varias familias detectaran la desaparición de elementos instalados en las tumbas. Entre los objetos sustraídos figuraban principalmente placas funerarias de bronce, aunque también fueron arrancados crucifijos, fotografías, marcos y otros adornos vinculados a las sepulturas.
Los daños no se limitaron a la desaparición de los objetos. En distintos nichos, los elementos fueron extraídos mediante la fuerza, lo que provocó desperfectos en las lápidas y alteró el estado de las tumbas. La actuación causó especial impacto entre los familiares, al haberse producido en un espacio destinado al recuerdo y homenaje de las personas fallecidas.
La Policía Local recibió hasta 21 denuncias de familias afectadas por los robos. Los hechos se concentraron en la noche del 1 al 2 de agosto y afectaron a un total de 181 tumbas, nichos y panteones del cementerio antiguo. La investigación permitió reunir información con la colaboración de los trabajadores del recinto y coordinar las actuaciones con la Ertzaintza.
Las pesquisas condujeron a la identificación de un hombre como presunto responsable de la sustracción y de los daños. La persona quedó en situación de investigada, mientras continúan las diligencias destinadas a concretar su participación y determinar el destino de los elementos retirados de las sepulturas.
El Ayuntamiento de Errenteria trasladó su apoyo a las familias afectadas y condenó unos hechos considerados especialmente dolorosos por haberse cometido en un lugar de carácter sagrado para muchas personas. El Consistorio también anunció que trabajaría para recuperar la normalidad del cementerio y reparar los desperfectos ocasionados.
La empresa encargada de la gestión del camposanto asumió la reparación de las tumbas dañadas con el objetivo de que los trabajos estuvieran terminados antes del Día de Todos los Santos. La intervención policial permitió avanzar en el esclarecimiento del caso, aunque la responsabilidad definitiva deberá determinarse durante el procedimiento judicial.