La Policía Local de Córdoba ha acudido en ocho ocasiones a dos establecimientos ubicados en la avenida Virgen de la Milagrosa, después de recibir numerosas llamadas de vecinos por peleas y altercados en la zona. Las intervenciones se han concentrado en un área próxima a viviendas, donde residentes habían advertido de problemas de convivencia y acumulación de personas. La presencia policial se incrementó tras el repunte de avisos registrado a principios de año.
Vecinos de varios bloques han descrito reuniones continuas en una plaza situada a la altura del número 22, que identifican como punto de concentración habitual. Según esos testimonios, en ese enclave se produce consumo de bebidas y de sustancias estupefacientes, acumulación de basura y presencia de orines y heces, además de episodios de violencia entre las personas que se reúnen. Los residentes han señalado igualmente que, en ocasiones, los agentes llegaron cuando la situación ya había terminado o no acudieron a algunos avisos, lo que ha aumentado su malestar.
Fuentes policiales consultadas confirman que el cuerpo tiene constancia de varias llamadas y del registro de entrada presentado a través de la sede electrónica, y que el volumen de avisos se disparó especialmente durante enero y febrero. A partir de ese incremento se dispusieron patrullas específicas para atender las incidencias y supervisar los puntos señalados. Las actuaciones policiales se intensificaron desde febrero y se han mantenido en los meses posteriores para dar seguimiento a las denuncias recibidas.
Las visitas de las patrullas se han concentrado en dos locales concretos: cinco visitas a uno de los establecimientos y tres visitas al otro, según las mismas fuentes. Además de estas intervenciones, la Policía Local mantiene abierto otro expediente de investigación a raíz de una llamada por posibles altercados y ha iniciado expedientes administrativos vinculados a las denuncias presentadas contra los locales implicados. Esas actuaciones buscan esclarecer responsabilidades y la posible comisión de infracciones administrativas.
Desde el cuerpo policial insisten en que no existe abandono de la zona y que los avisos se tramitan y se dan curso cuando se activan, de modo que las patrullas se personan cuando se reciben. La avenida Virgen de la Milagrosa y su entorno forman parte de las rutas del Grupo Rayo, un dispositivo itinerante cuya operativa implica recorridos programados y no presencia fija continua en un punto concreto. Esa circunstancia explica, según la Policía, por qué los agentes no permanecen de manera permanente en el enclave, aunque forman parte de sus rondas.
Como respuesta a las llamadas vecinales, la Policía Local prevé reforzar la vigilancia en la zona mediante vigilancias activas y comprobaciones sobre el terreno para verificar las circunstancias denunciadas. El objetivo declarado por la intervención policial es prevenir nuevos incidentes y mejorar la convivencia en el entorno de la avenida. Los seguimientos abiertos permitirán, además, adoptar medidas administrativas si se constatan incumplimientos en los establecimientos implicados.