Nuevo capítulo en la polémica por el cobro de horas extras por parte de los agentes de la Policía Local de Vila-seca. El asunto, que ha sido objeto de investigación por la Oficina Antifrau de Catalunya desde hace más de un año, sigue en curso sin una resolución definitiva.
El sindicato UGT ha denunciado que el jefe del cuerpo policial, José Valiente, habría solicitado a varios agentes que firmaran un documento en el que se negaran a ceder el registro de sus horas extras. Esta información fue comunicada por el medio digital Porta Enrere.
El pasado 29 de junio, UGT Serveis Públics Tarragona presentó una solicitud formal al Ayuntamiento, pidiendo acceso a informes de Intervención y Secretaría sobre las horas extras de los últimos cuatro años. Además, solicitó datos sobre el proceso de reparto de horas, la cantidad de horas cobradas por cada agente y los fichajes de la plantilla.
En respuesta a la solicitud, el jefe policial habría instado a los agentes a firmar un documento que les impedía revelar sus registros personales. El sindicato considera que esta acción busca presionar a los policías para impedir la investigación y reclama una investigación interna si se detectan irregularidades.
El consistorio niega que se trate de una maniobra para frenar la transparencia. Afirma que el procedimiento se enmarca en la legislación vigente y que los agentes tienen derecho a presentar alegaciones cuando se solicita información sobre datos personales. Destaca que estas alegaciones no pueden impedir el acceso a la información ni decidir si se entrega o no.
El Ayuntamiento reitera que la transparencia no implica eliminar las garantías legales, y que el derecho a la información pública debe respetarse incluso cuando existen condiciones de identificación.
Este caso no es aislado. Este verano, el Ayuntamiento abrió un expediente disciplinario a una funcionaria por la presunta filtración de un informe en el que el interventor municipal alertaba sobre la falta de control en el cobro de horas extraordinarias.
El documento de control financiero recomendaba cambiar el procedimiento actual, que dependía del jefe policial, y señalaba que ciertos complementos y horas extras superaban los límites legales y no estaban debidamente justificados.