El Ayuntamiento de San Pedro del Pinatar ha presentado un nuevo vehículo tipo buggy de tres plazas incorporado a la flota de la Policía Local del municipio. La adquisición está orientada a mejorar la capacidad operativa del cuerpo en la línea costera y en aquellos espacios naturales donde los vehículos de patrulla habituales no pueden desplazarse con eficacia debido a las características del terreno.
El coste de la unidad asciende a 28.554,97 euros, importe que ha sido íntegramente sufragado por la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia a través de una subvención regional de 94.000 euros destinada a la modernización del equipamiento e instalaciones policiales del municipio. Parte de esos mismos fondos han servido también para acometer la reforma de la sala de detenidos ubicada en el Centro Integral de Seguridad.
Desde el punto de vista técnico, el vehículo dispone de tracción a las cuatro ruedas, chasis reforzado, dirección asistida y una capacidad de arrastre de 585 kilogramos. Su configuración está adaptada específicamente para el servicio policial: cuenta con rotulación de alta visibilidad, señalización óptico-acústica, cabrestante y espacio reservado para material operativo.
El alcalde, Pedro Javier Sánchez, y el concejal de Policía Local, Pedro Antonio Vivancos, subrayaron durante la presentación que el buggy refuerza la operatividad del cuerpo en el litoral municipal. Ambos responsables municipales avanzaron además que está próxima la adjudicación del contrato para la instalación de una red de aproximadamente 150 cámaras de seguridad repartidas por el municipio, lo que vendría a prolongar la línea de mejoras emprendidas recientemente, entre las que se incluyen la apertura de la nueva Sala 112 y la incorporación de nuevos agentes y medios técnicos al servicio.
La dotación de vehículos especializados para la vigilancia del litoral forma parte de una estrategia cada vez más extendida entre los cuerpos de Policía Local de municipios costeros, que encuentran en este tipo de plataformas todoterreno una solución práctica para atender emergencias, controlar el acceso a zonas de baño y desarrollar labores preventivas en entornos arenosos o de difícil acceso.
