El pleno del Ayuntamiento de Terrassa ha rechazado la propuesta del grupo municipal del Partido Popular para dotar a las patrullas municipales de dispositivos conductores de energía (DCE) como pistolas taser.
Propuesta del PP y contexto
La iniciativa presentada por el PP solicitaba garantizar que cada patrulla de la Policía Municipal dispusiera de un dispositivo conductor de energía, ya que actualmente solo existe una unidad bajo el control del jefe de turno, quien se encuentra habitualmente en comisaría. El grupo municipal argumentaba que esta medida era necesaria para ofrecer a los agentes una alternativa capaz de provocar una incapacidad motora temporal mediante impulsos eléctricos en situaciones de riesgo grave.
Garantías propuestas y rechazo
La propuesta incluía medidas complementarias como la formación obligatoria de agentes, el uso de cámaras corporales para registrar intervenciones y la instalación de desfibriladores externos automatizados en los vehículos. Sin embargo, el pleno no logró recabar los apoyos necesarios para materializar la dotación en los diferentes turnos de servicio.
Datos y contexto regulatorio
Según el documento presentado, el uso de pistolas taser por policías locales catalanes está regulado desde 2018. Los datos del Departamento de Interior de la Generalitat para 2024 indican que 78 cuerpos de policía local catalanes disponen de 137 dispositivos conductores de energía. El PP destacó que el recurso no pretende sustituir la mediación ni el uso de armas reglamentarias, sino actuar como herramienta intermedia en casos específicos.