La Policía Local de Castelló d'Empúries ha requisado en torno a una veintena de bombonas de óxido nitroso —conocido popularmente como gas de la risa— durante dos controles de paso realizados la semana pasada. En uno de los vehículos interceptados se hallaron once botellas y en otro aproximadamente seis.
Una de estas intervenciones tuvo lugar el lunes 20 de julio. En aquel caso, dos de las bombonas estaban situadas en el asiento del copiloto y, de acuerdo con fuentes policiales, ya habían sido vaciadas. Los agentes señalan que es habitual encontrar junto a estos recipientes paquetes de globos, que se emplean para inhalar el gas.
El cuerpo municipal indica que a lo largo de los últimos meses ha decomisado bombonas de esta sustancia en distintos controles y actuaciones. Su uso se ha extendido de forma notable entre la población joven y en ambientes de ocio nocturno, a menudo bajo la percepción equivocada de que se trata de una práctica sin riesgos.
Los agentes subrayan que la inhalación de óxido nitroso puede ocasionar mareo, desorientación, pérdida de coordinación y una reducción de los reflejos y del tiempo de reacción. En situaciones más graves, puede llegar a provocar pérdida de conciencia, riesgo de asfixia y daños neurológicos vinculados a un déficit de vitamina B12 en caso de consumo reiterado.
La Policía Local hace especial hincapié en los riesgos que entraña combinar el consumo de este gas con la conducción de vehículos. Sus efectos alteran las facultades imprescindibles para circular con seguridad y elevan la probabilidad de sufrir un accidente de tráfico.
En la actualidad, la tenencia o el consumo de estas bombonas no tiene una regulación específica en la ordenanza municipal de Castelló d'Empúries. No obstante, los agentes las intervienen de forma preventiva dado el peligro que supone su uso para inhalar el gas.
Fuentes policiales indican que el Ayuntamiento está trabajando para dar respuesta a esta situación y reforzar los mecanismos de control. La Policía Local también demanda una actuación conjunta entre administraciones, familias, centros educativos y fuerzas de seguridad orientada a la prevención del consumo.
El problema se ha detectado igualmente en otros municipios turísticos de la Costa Brava con intensa vida nocturna, como Platja d'Aro o Lloret de Mar, donde los cuerpos policiales locales han dado la voz de alerta en varias ocasiones. En Lloret de Mar, en agosto de 2025, la Policía Local intervino 361 botellas de óxido nitroso con un peso bruto de 950 kilos, trasladadas posteriormente a una empresa especializada para su destrucción. A diferencia de Castelló d'Empúries, Lloret de Mar cuenta con procedimientos específicos para actuar frente a consumidores, vendedores ambulantes y distribuidores a gran escala de estos productos.
