La Policía Local de Linares ha puesto en marcha una campaña específica dirigida a controlar los ciclomotores que circulan con modificaciones no autorizadas y que generan niveles de ruido superiores a los permitidos por la normativa. Los controles comenzaron este viernes y se realizarán de forma aleatoria en distintos puntos de la ciudad.
La iniciativa surge como respuesta a las numerosas reclamaciones trasladadas por vecinos de diferentes barrios de Linares, que llevan meses denunciando las molestias acústicas provocadas principalmente durante la noche y la madrugada. El ruido excesivo de algunos ciclomotores se ha convertido en una de las quejas más reiteradas entre la ciudadanía linarense.
Durante los controles, los agentes comprobarán las características técnicas de los vehículos inspeccionados. En particular, verificarán que el sistema de escape y el resto de componentes instalados coincidan con los homologados de fábrica y no hayan sido sustituidos o alterados sin autorización.
La Policía Local ha subrayado que el ruido excesivo no es solo una cuestión de convivencia y descanso ciudadano, sino que en muchos casos es el resultado directo de manipulaciones ilegales del vehículo. Los conductores que sean detectados circulando con elementos no homologados podrán ser denunciados, y en los supuestos que contemple la legislación vigente, los agentes estarán facultados para inmovilizar el vehículo hasta que sea devuelto a sus condiciones originales de fábrica.
El Ayuntamiento de Linares respalda esta actuación como respuesta a una demanda vecinal que se ha intensificado con el paso del tiempo. La Policía Local ha hecho un llamamiento a la responsabilidad de los conductores, recordando que respetar las normas no solo evita sanciones, sino que también favorece la convivencia y contribuye a mejorar la calidad de vida en la ciudad.
Este tipo de campañas se encuadra en el marco habitual de las policías locales en materia de seguridad vial y control del cumplimiento de la normativa de homologación de vehículos, recogida en el Reglamento General de Vehículos. La legislación española permite la inmovilización de aquellos ciclomotores o motocicletas cuyos elementos técnicos no se correspondan con los aprobados en la homologación original, como medida preventiva hasta la regularización del vehículo.
