Un vecino de un edificio de Benidorm alertó al conserje del inmueble pasadas las once de la noche del viernes 25 de julio al descubrir una imagen de extremo riesgo: un niño se encontraba solo y sin supervisión adulta, sentado sobre la unidad exterior de un aparato de aire acondicionado instalado en la fachada del piso número 21 del rascacielos. Bajo el menor no había más que el vacío, por lo que cualquier movimiento incontrolado podría haber resultado fatal. El conserje reaccionó con rapidez y contactó de inmediato con la Policía Local.
La dotación policial desplazada al lugar se encontró con una primera dificultad: la escasa iluminación en aquella altura del edificio dificultó la localización visual exacta del niño. Los agentes recurrieron entonces a entrevistarse con varios residentes del inmueble hasta conseguir acceder al balcón de una vivienda colindante, desde la que pudieron confirmar tanto la posición del menor como la gravedad de la situación.
Una vez localizado, uno de los policías logró alcanzar al niño y sujetarlo por un brazo, mientras un segundo agente aseguraba la maniobra agarrando a su compañero para garantizar la estabilidad de ambos. Al mismo tiempo, se activó a los servicios de bomberos como medida de precaución. Su intervención resultó finalmente innecesaria, ya que el conserje del edificio proporcionó una copia de la llave del apartamento turístico en el que se hospedaban. Gracias a ella, otro equipo policial pudo acceder al interior de la vivienda y poner al menor en lugar seguro. En ese momento, no había ninguna otra persona dentro del apartamento.
Una vez asegurado el menor, los agentes procedieron a inspeccionar la vivienda y localizaron documentación que les permitió identificar al padre del niño. Tras las gestiones pertinentes para su localización, el progenitor regresó al edificio y declaró ante los policías que se había ausentado del apartamento con el fin de realizar unas compras, dejando al menor sin supervisión. Indicó además que el niño tiene diagnosticado un trastorno del espectro autista (TEA).
A la vista de los hechos, la Policía Local de Benidorm procedió a la detención del padre como presunto responsable de un delito de abandono temporal de menor. El detenido fue conducido a dependencias policiales y las diligencias instruidas fueron remitidas a la autoridad judicial, que deberá esclarecer las circunstancias exactas en las que el menor consiguió acceder al exterior del inmueble.
Las intervenciones de este tipo corresponden habitualmente a la Policía Local en su función de protección de menores en situación de riesgo. Una vez practicada la detención, es el Juzgado de Guardia quien asume la causa y determina las medidas cautelares y el procedimiento a seguir, pudiendo intervenir también los servicios de protección de menores de la administración competente.
